Antiguamente a lo largo de la historia la mujer ha tenido un rol muy específico y secundario en relación con los hombres. Pues estaba destinada socialmente a solo cumplir determinadas tareas, algunas domesticas, de crianza, etc., tal situación de desigualdad de género, es muy atribuible a que imperaba una sociedad machista, que impuso un vocabulario habitual que disminuía a las mujeres. Posteriormente a medida que fue transcurriendo el tiempo, el rol femenino empezó a cambiar en diversos aspectos relacionados con esta, debido a que algunas mujeres comenzaron a pelear por sus derechos, pero aun así el lenguaje no ha cambiado hasta nuestros tiempos, ya que se siguen vulnerando a través de diversos medios de comunicación al sexo femenino.
El cuestionamiento que es necesario plantearse por este motivo, es ¿Hasta que punto seguirán las grandes diferencias existentes ente hombres y mujeres? Y al reflexionar sobre esto, nos estamos refiriendo a todo lo que implican estas diferencias. Es decir ¿Hasta cuando la mujer ganara menos que el hombre económicamente hablando?, ¿Hasta cuando se utilizaran términos excluyentes en contra de las mujeres?, ¿Hasta cuando existirá la discriminación de genero? Y en este sentido haciendo alusión específicamente del uso masculino por sobre lo femenino, es que se produce la invisibilización de las mujeres, la exclusión de estas, la subordinación del hombre, en definitiva la desvalorización de la mujer (SAU. Victoria. 2001Diccionario ideología feminista Volumen II. Barcelona: icaria. Pág. 158 y 159)
Sin duda frente a esta problemática, es necesario buscar una solución. Es por este motivo la real importancia de difundir estos pensamientos, en diversos lugares, como en los establecimientos educacionales, en charlas, congresos, etc. Y a raíz de esto último, tener bien presente que la base de diferencias comienza en el lenguaje principalmente, pues como es bien sabido, el lenguaje crea realidades. Y en torno a esta afirmación es responsabilidad exclusiva de todos cambiar esta situación que se viene arrastrando por siglos, es decir cambiar de algún modo el lenguaje, aunque parezca una utopía.
Pero ¿Cómo cambiar el lenguaje? He hay la real importancia del ser docente, ya que a través de la educación formamos modos de actuar y de pensar. Y los docentes tienen gran responsabilidad en esta tarea, pero no podemos dejar de mencionar que no son solo los profesores, sino que somos todas las personas las que en conjunto debemos de pelear por nuestros derechos.
Y esto no es una guerra entre hombres y mujeres. No, simplemente es tomar conciencia de que somos seres humanos, quienes supuestamente racionalizamos con sentido común.
Para finalizar solo decir que el presente lo construye uno, al igual que el futuro, y siempre es bueno creer en un mejor mañana para todos, y no solo creer, más bien ser partes en acción de estos cambios, los cuales son posibles en la medida que luchemos por estos.